domingo, 17 de enero de 2016

BROOKLYN: "Un poco de lo mismo con una bella ambientación"



Lo primero que quiero dejar por escrito, antes de que la belleza de la historia me embauque y no pueda ser lo realista que he sido nada más terminar la película, es que no creo que "Brooklyn" merezca estar nominada a los Oscar. Dicho esto, estamos ante un hermoso film, una preciosa historia con su toque agridulce (no podía ser menos), de superación y añoranza; provista de una sobresaliente Saoirse Ronan ("The Lovely Bones"), que se mueve como pez en el agua, en un papel que parece hecho a su justa medida. Todo en "Brooklyn" nos encanta y conmueve, pero también nos da sensación de recibir una dosis de "más de lo mismo". 



Eilis Lacey es una joven irlandesa que, en busca de una vida mejor, emigra a los EEUU durante los años 50. Aunque al principio le cuesta adaptarse a su nueva vida en Brooklyn, a raíz de comenzar un bonito romance con un italoamericano afincado allí, la nostalgia se hace menos dolorosa. John Crowley dirige esta adaptación de la novela homónima de Colm Toibin, que destaca por su cuidada ambientación, capaz de trasladarnos al Brooklyn de los años 50 en cada escena, en cada detalle de vestuario y, a la vez, evocarnos esa nostalgia que siente la protagonista al escuchar una simple canción irlandesa. Los que nunca hemos tenido la necesidad de viajar lejos de casa para ganarnos la vida, seguramente desconocemos ese sentimiento de añoranza que experimenta Lacy en sus primeros meses en EEUU, pero estoy segura que Crowley lo ha transmitido a la perfección valiéndose de la siempre cautivadora Saoirse Ronan. Hace unos días vi una entrevista de la actriz donde enseñaba al presentador de turno a pronunciar correctamente su nombre; más nos vale aprenderlo de una vez porque, aunque dudo que este Óscar vaya a ser suyo (ha sido nominada al Oscar a mejor actriz por este papel), habrá más nominaciones por delante.

Además de Ronan, es de destacar el papel de un joven y desconocido Emory Cohen ("Cruce de caminos") que acapara la frescura y la mayor parte de las carcajadas del film, interpretando a un joven tierno e inocente, del cual difícilmente podremos olvidar su rostro mientras le dice a Lacey con todo su corazón que tiene algo muy serio que decirle... Jim Broadbent ("El Atlas de las Nubes", Julie Walters ("Effie Gray") y Domhnall Gleeson ("Ex Machina") también actúan como secundarios destacables del film.

En definitiva, estamos ante una película que, al margen de no aportar nada nuevo y dejarnos esa sensación de "déjà vu", tal y como os he indicado al comienzo de la crítica, entretiene y conmueve a partes iguales. "Brooklyn" es una bonita historia contada con todo lujo de detalles para dejarte con una sonrisa durante -casi- todo el metraje, pero no va más allá, porque la historia ya nos la han contado en otros mil films anteriores. Disfruta de la esencia que desprende y quédate con esos momentos para enmarcar que nos regala Crowley, pero no esperes mucho más.


"Home is home..."


Pilar M. Cuenca

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